Cómo nació Los Originales: la historia del YETI pirata que lo cambió todo
Todo comenzó con una estafa. No una estafa de película: me vendieron un YETI pirata.
Cuando me di cuenta busqué dónde conseguir uno original. Y ahí empezó el verdadero problema. En Guadalajara no había nadie que vendiera termos YETI originales. En México en general era complicadísimo encontrarlos. Los market places estaban inundados de piratas a $300, $400 o $600 pesos, y nadie te decía la diferencia.
Le rasqué, le rasqué… y di con mi primer proveedor en la frontera. Ese fue el momento en que todo cambió.
El primer pedido: junio 2020, en plena pandemia
Hice el primer pedido: unas 30 o 35 piezas.
Empecé a promoverlos en Instagram, primero desde mi cuenta personal, después creé una del negocio. La fecha ayudó: el pedido llegó justo antes del Día del Padre. Las primeras ventas fueron entre conocidos. El negocio arrancó despacio, pero arrancó.
El reto en Guadalajara
Al regresar a la ciudad encontré una traba que no esperaba: la gente ya "tenía YETIs". Solo que no sabían que eran piratas comprados en market places Facebook, Mercado Libre o incluso Amazon en esos tiempos, a $300 o $400 pesos. Y de repente llegaba yo ofreciendo "lo mismo" a $1,000 o $1,100 pesos. Pero originales, claro.
La pregunta obvia era: ¿por qué pagar el triple?
Educar antes de vender
Antes de vender, teníamos que enseñar. Nuestras primeras campañas no eran de producto: eran de verificar originalidad. Le enseñamos a la gente cómo distinguir un YETI original de uno pirata: materiales, acabados, sellos, detalles que el ojo entrenado nota.
Y para arrancar con fuerza, lanzamos una promoción: 10% de descuento para quien nos demostrara que le habían vendido un YETI pirata. Mándanos foto, y te hacemos el descuento.
Funcionó. La gente entendió la diferencia. Y así fue creciendo Los Originales en Guadalajara.